domingo, 22 de diciembre de 2024

Ondinas por la cinta de Möebius, en la librería Tipos Infames de Madrid.


Agradecida a la librería Tipos Infames, por su amable acogida.  La fría tarde madrileña invitaba a refugiarse en lugares tan entrañables y armoniosos como este centro donde la buena literatura reina. Un chocolate, un café o un vino, y la lectura de un buen libro, es una estupenda opción para pasar una buena tarde.


Ondinas por la cinta de Möebius es un deslumbramiento, un canto al milagro que nos rodea, un viaje por países mediterráneos o sierras insólitas y excepcionales como las Alpujarras o las sierras de Málaga o de las Nieves, donde habita la manzanilla junto al espliego, la amapola roja o los blancos arrayanes. Pero, también, es exaltación de la vida, del tiempo vivido y de la necesidad de retornar a los lugares antiguos de la infancia, para atrapar el instante infinito que habita en ellos, detenerlo y recuperar la llama que pervive en el corazón de sus ascuas: “Sobrevivimos / al filo de los sueños / constituidos”, versos de la autora que dialogan con aquellos otros de William Shakespeare, en boca de Próspero en el epílogo de La Tempestad: “Estamos hechos de la misma materia que los sueños y nuestra breve vida cierra su círculo con otros sueños”.  José Sarria (2021)


Acompañada de mi amiga Pepa Calvo, que hizo las fotografías pero no quiso aparecer en ninguna de ellas. Gracias.


Con mi sobrina Ana Belén y su pareja, Javier Valverde. 
Gracias.


Agradecida a la pintora y maestra Carmen Velasco, por  acompañarme y regalarme una de sus obras de arte, un dibujo que hizo en 1991. Ella fue la primera Vicepresidenta de ALAS, Asociación de Mujeres por la Literatura y las Artes, fundada en 1999 en el Instituto Andaluz de la Mujer de Málaga. 
Gracias.

Llegada la poeta y amiga Lucía Bleusvet, nos dirigimos al Centro Asturiano de Madrid, donde seguimos con la poesía y la música, invitadas por  María Paz Arés  Osset y Leonor Merino.

Pude recitar un poema dedicado a Valencia, del libro Ondinas por la cinta de Möebius:



LA LUZ DE LA MEMORIA 

Albufera de Valencia 1962.  Memoria poética de mi infancia

 

Nos escapamos del control paterno, 

la inocencia nos lleva de la mano     

y arriesgamos la vida sin saberlo.

Una fuerza interior salió a salvarnos.

Entre arrozales una lengua de mar  

unas cañas al viento entre las aguas

y unos niños pequeños navegando   

contra fuertes corrientes.      

Entre carrizos aves en sus nidos

que luchan por vivir y por su prole              

desafían la muerte.    

Entre naranjos queda la memoria     

la infancia entre arrozales, barro y cañas     

del tiempo arrebatada.          

La luz de la memoria trae de nuevo             

esta campiña de recuerdo azul

cruel imaginado.                                           

El paisaje persiste con belleza

la brillantez del sol siguiendo el curso

y contarlo de nuevo                                      

entre azahares y el tiempo inmortal             

cautiva mi alma en vilo                                

me enfrenta a las ideas                                 

el triunfo persistente de aquel día     

en que la muerte vino a arrebatarnos

y se encontró de frente a nuestras almas. 




No hay comentarios: