María Enríquez Carabantes
Sebastián Gámez Santos
Sebastián Gámez Santos
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Copyright:
Sebastián Gámez Santos y María Enríquez Carabantes
Depósito Legal Ma-1422-97
Primera Edición, Málaga, 12 Diciembre 1997
Segunda Edición, Málaga, 2005
Impreso en España. Printed in Spain.
Edita el Excelentísimo Ayuntamiento de Coín
Dedicado a la profesión docente que ha acogido y valorado
nuestro libro superlativamente.
Los autores agradecidos.
Sebastián y María
- Prólogo –
Lo que empezó siendo un relato en familia se
convirtió en una recopilación de recuerdos entrañables.
La desaparición del modo de vida, costumbres y
paisajes de los años cuarenta, tiempo en que mis padres
eran jóvenes adolescentes, nos parecía que no podía
quedar en el olvido. Se fue perfilando « Coín en la
memoria », sin pretender un catálogo de hechos, ni
mucho menos, se iban revelando retazos, vivencias y
paisajes perdidos. En todo ellos estaba la esencia de lo
que fue la vida cotidiana del pueblo. Se percibía la
cadencia de jornadas, estaciones y cosechas mezcladas
de festejos y de sus gentes. Por eso se dedica
especialmente a las gentes de Coín, quizás sólo ellas
puedan entender el lenguaje tan genuino, las recetas
que de madres a hijas se pasaban durante generaciones,
los personajes, los apodos y juegos infantiles. Estoy
convencida de tener en común con las gentes de la
comarca e incluso con las de Málaga mucho de estos
modos y modismos, fiestas, ferias y sentires.
El amor de mi madre hacia su familia, amigos,
vecinos y gentes de su pueblo se proyecta en el libro
como en su vida y se hace extensivo a lugares,
costumbres, cantos y recuerdos infantiles. Mi padre
con su alma de poeta, recoge y transcribe los
dictámenes del corazón de su tierra. Una esencia de
azahar y jazmín impregna esta obra. Entre
Huertas Viejas y Los Llanos se criaron sus
autores y no dudéis ni un momento que pasearon por
doquier, con orgullo, sus leyendas, costumbres y recetas.
Por lo que a mi me toca, decir, que, el esfuerzo
realizado en la elaboración de este libro, se ve
recompensado con la satisfacción de verlo publicado,
distribuido y leído, pero sobretodo, lo más gratificante,
es ver cómo mis padres y hermanos valoran satisfechos
mi trabajo.
Tengo que decir que las recetas que se dan en este libro
son útiles y de uso cotidiano en nuestro pueblo, que la
del jabón es genial para reciclar el aceite refrito, fácil
de hacer en su versión en frío y aconsejable para
reciclar, para no romper la armonía con la
naturaleza, algo que en las ciudades se está perdiendo
de manera precipitada y lamentable.
Espero que al lector o lectora, este libro, le sea útil, lo
suficiente, como para darlo a conocer a otros paisanos.
Que ustedes lo disfruten y les aproveche.
Mi esfuerzo se lo dedico, no sólo a mis padres sino a
mis hermanos, Antonio, Ana, Pepe, Isabel y
Loli.
Aurora Gámez Enríquez
-carta-
A modo de prólogo a la segunda edición.
Estimados amigos María y Sebastián:
Para empezar os doy las gracias por vuestra
deferencia obsequiándome con este “Coín en la
Memoria”, un libro delicioso que ha ingresado con
todos los honores en mi biblioteca por merecidas y
variadas razones, tales como ser otra aportación a la
bibliografía de temas coineños, por la sencillez y
atractivo de su edición de bolsillo y lo novedoso de la
escritura manual, tan inusual ahora. Por incluir en
sus páginas historia menuda, cercana, historia coineña,
campesina y hortelana, a la que se añade una
representativa y seleccionada colección de platos típicos
coineños y en una tercera parte habéis aflorado una
sorpresa para mí, vuestra vena poética con un
repertorio de cantares, bailables, para que nada faltase
en este libro que rezuma coíno, que tiene sabor
hortelano, colores arcoiris, olores de azahares y
yerbabuena, música de acequias y aguas fecundantes.
Amigos, con vuestra obra me habéis confirmado, lo
que ya sabía de vosotros, que sois un matrimonio
valioso, que añadís vida a los años, con inquietudes
culturales y sociales y mucho amor a su terruño coíno,
a sus gentes y a sus cosas.
María, Sebastián, leyendoos me habéis trasladado
a aquellos años duros y difíciles pero también llenos de
humanidades, amistad, convivencia vecinal,
fraternidades, años de austeridades, sencillos y
sosegados. Vuestros relatos tienen el sabor de las
amorosas y candorosas narraciones de abuelos que al
calor de la lumbre de olivos embelesaban a sus nietos.
Un pensador alemán de difícil escritura y enrevesada
fonética dijo que lo pequeño es hermoso, se lo aplico a
vuestro libro sin dudarlo, con toda justicia, porque no
solo escribís, es que llenáis de imágenes vivas lo que
relatáis.
Gracias, enhorabuena, seguid.
Vuestro amigo:
José Mª Gallero Martín
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